Hoy amanecì recontra hùmeda, es verano lo sè, pero sucede que en ocasiones -casi raras- suelo amanecer de esta manera, a lo que voy: Hoy soñè contigo y no sabìa -hasta este momento- como explicarlo.
Ahora bien este dìa fuiste el causante de que mi cotidiana sequìa se vea alborata por tal fenòmeno y es que te sentì tan cerca de mi, que contè hasta el ùltimo segundo para que no te vayas. Yo estaba a tu espera, de pronto te apareciste en medio de la lluvia con el pecho desnudo, tus petacas caìan en direcciòn a mi puerta , te veìa por la ventana viendo como dejabas caer la lluvia, sin protegerte, te invitè a pasar y te brindè una taza de anìs, te miraba tan asombrada como tu llegada, conversamos de no se què cosa; mi casa era diferente a la que habito, era una casa de invierno cual lluvia no escapa y resbala sobre el tejado, una suerte de sueño melancòlico, nostàlgico, con una pizca de complicidad que tù y yo recreàbamos, fumamos tantos cigarrillos que de inhalar respiramos el mismo anhelo; la figura era la siguiente: Estaba felìz por tu llegada querìa pasar todo el tiempo contigo, besarte hasta que me quede sin aliento, respirar tu aire, calentarme en tu cuerpo, mirarte y sentirme ciega, escuchar tu voz como melodìa, tocarte el rostro y dibujarte hasta terminar haciento cositas que estàn prohibidas - en mi casa-
No imaginas la sensaciòn que sentì que tambièn en sueños -estoy ilusionada- segùn mi sueño ya èramos algo màs que lo que somos ahora, claramente di cuenta que me haces falta.
Y en silencio , tristemente en silencio quedè atrapada en la imàgen que de a pocos se iba desvaneciendo, no querìa despertarme, empecè a levantarme y sòlo me quedò una pensar què puedes estar haciendo, tal vez almorzando, durmiendo, no sè algo productivo -me imagino- Me hiciste sonreir tan temprano, que mi pereza tuvo descanso.
Me fui a trabajar, no me fue mal, ahora espero volver a soñar contigo deseando -te- volver a rememorar aquel sueño tan real para mì.
sábado, 13 de febrero de 2010
sábado, 9 de enero de 2010
Las Jotas de mi vida
De la película los chicos de mi vida, en la que veo a Drew Barrymore más gordita, menos madura y totalmente dependiente de su hijo, se me ocurrió escribir esta entrada a comparación de mi historia, aunque no sea gordita, muy madura y poco independiente, puedo atreverme a decir que las jotas fueron –en su momento- todo un suceso, fueron cada vocal, una vivencia y dependencia, vale decir que en algunos casos la h sonó como j.
Comenzaré por hablar de Ja, lo conocí a mediados de mi no burbujeante adolescencia, era raro tenía una forma de comer muy peculiar, era capaz de atorarse con un solo bocado, a pesar de su rareza me cae bien, era llorón cuando algo no le salía como esperaba se frustraba y aunque en algún momento intenté consolarlo, lo único que rescaté es que estaba cerca de él y sentir su olor tan neutro como su personalidad, tal vez eso era lo atractivo de él, ni en chino que anduviera con el extraño y no pelo largo, el tiempo pasó y él fue mejorando, las hormonas segregaron en él tanta masculinidad que ahora cuando lo veo siento que la testosterona se le ha subido a la cabeza, sabe que es guapo y si le digo feo se molesta, tiene novia y aunque le diga que termine con ella porque es costumbre, lo que le digo el llega altamente –valoro que este muy enamorado, a veces siento envidia sana de él- y también rescato que a pesar del tiempo seguimos siendo muy buenos amigos aunque sea por msgr, y la verdad lo estimo mucho a la distancia ¿cuándo lo volveré a ver? Ni yo misma sé, espero que si lo encuentro físicamente esté sólo; me agrada la idea de que sea muy tierno –con su novia, obvio-
Je, fue mi adorable tormento, fue todo y nada a la vez, la sensación de saltar al vacío, lo que se puede sentir en el final de la adolescencia y comienzos de pre adultez , el mejor protagonista de mi guión histórico, lo conocí en la época de parroquianos cuando me invitaron de casualidad y así lo conocí, congeniamos muy bien –yo ya estaba salivando cual perro de Pavlov- él siempre tan despistado, tal vez eso era su atractivo; era mi prototipo ideal, era el mismo Je, con su sonrisa inolvidable, tenía la manía de remojarse el cabello sea cual fuere la hora, creo que le encantaba ir a mi casa porque tenía un caño en el cual él inclinaba sus manías, haciendo que sea tan dependiente de él; íbamos a cualquier parte, nuestra disposición era única como un código y no necesariamente un código morse, todas babosadas que dijimos, me encantaba pasar la tarde contigo, cuando jugábamos jockey electrónico, cuando salía por mi balcón y te decía en señas ya voy un toque. Acepto que cometí muchos errores, tal vez tenerlo cerca me ponía muy nerviosa, a veces le decía cosas que el no entendía –cosas de gente de letras- Pero tu no te quedaste de lado, el solo hecho que seas despistado implicaba tu poca formalidad, nunca supe porque te alejaste de mi; hasta ahora no me trago la excusa que me diste el día que me dijiste chau olímpicamente, despareciste de a pocos, y de la frecuencia en que te veía todos los días nos veíamos una vez a la semana luego una vez al mes finalmente nunca más, supe que no te gustaba, pero fuiste mi segundo amor en silencio, admito que me enamoré de ti ,mi mejor –en ese entonces- amigo, te fuiste y contigo se fueron mis sueños, mis ilusiones; fueron dos largos años de depresión, la vida me sabía gris –sin ti- no ingresé, creo que mis padres se dieron cuenta de mi melancolía, y compensaron mi soledad regalándome un can, y por aproximaciones sucesivas te fui guardando en el baúl de los recuerdos, comencé a trabajar junté dinero comencé a estudiar en otra universidad. Tú ya eras un caso perdido.
La tercera jota de mi vida fue Ji, lo conocí hace poco, furtivamente no diré donde ya que no viene al caso, salía de un concierto, él estaba algo ebrio, hicimos click por unos treinta minutos, pero lo peor de todo es que no dejó de ser meloso y eso fue lo que colmó mi paciencia, soy amable pero a veces la gente confunde la amabilidad, me insistió tanto que lo mandé a rodar, quería que vaya a un lugar donde dizque celebraríamos la llegada de Depeche Mode, no venía al caso regresábamos de otro concierto, que bueno que fue breve conocerlo; lo despedí ni bien bajé, para variar mi amiga estaba en otra, ella solo quería saciar su apetito y aunque ya era tarde al culminar la merienda nos comenzábamos a matar de risa por lo acontecido, atolondradas por lo que me ocurrió, a pesar de que me insistió en revisar su Facebook, no pienso saber de él en absoluto –por lanza-
Jo, fue de todas las jotas el más persistente, lamento haberle roto el corazón no quise hacerlo, pero no me dio de otra lo que no nace no crece , yo tenía bien claro que lo apreciaba como un amigo lastimosamente él no lo pensó así y aunque me insistió tres veces, las tres veces lo hizo de manera inoportuna; lo que me gustaba es que no se daba por vencido, era muy empeñoso, lo utilicé para aprobar unas materias pendientes, detestaba su forma de ser tan rígida, desde que se levantaba ya sabía lo que no iba hacer, me parecía absurdo que para llegar a mi cambié sus gustos cuando debió de ser original desde el principio, me fastidiaba que mencione a Dios a cada momento, me bastaba escucharlo en los dominicales para que me lo rematara cada que me lo encontraba ( no soy atea, pero a veces mucho fanatismo es un óbice para ver las cosas desde otro punto de vista). Después de su última declaratoria dejé de verlo casi un mes, yo aprobé la materia pendiente, salía con unos amigos, supongo que me odió mucho por haberlo rechazado, cuando de pronto una tarde se apareció, no sé como lo visualicé de lejos, yo salía de mi casa muy contenta con mi amigo J, cuando el colorado se acerca y me dice enfáticamente: devuélveme los libros que te presté! Mi amigo J se quedó helado, yo atiné a saludarlo antes de responderle, respiré y le dije: que yo recuerde tú me obsequiaste, pero descuida te lo devolveré mañana, hoy tengo una reunión, ya salí de mi casa así que ya no pienso regresar ok, mañana a las seis te devuelvo tu colección. Para mala suerte subimos al mismo carro pues estaba en ruta, traté de hablar como la amiga que siempre fui pero sentía que la estaba cagando, y J que se reía en vez de ayudarme entorpecía mis fallidos intentos, él llegó a sus destino, bajó y J me dijo: él está herido eres muy mala chiquita le rompiste el corazón. Que bobo, no debimos culminar nuestra amistad de esa manera, al día siguiente vino a la hora pactada le devolví lo que me regaló y lo despedí, hasta hoy no sé nada de él, francamente no me interesa, supongo que debe estar muy bien por mi parte le deseo el doble de lo que me desea.
Jo 2, de todas las jotas fue el más extraño, lo conocí estudiando, lo veía una vez al mes y era algo extraño, siempre pensé que ocultaba algo pero nunca me atreví a decirle por lo mismo de la ínfima frecuencia que lo veía, tenía un régimen de trabajo bastante especial, de todos era el más caballero y modosito, nunca me involucré con él, su apariencia tan irregular hacía que me imagine cosas que no sabía si eran ciertas, era fanático de los juguetes tecnológicos una suerte de “tecnosexual”, despareció dos años, luego me buscó, yo ya me había mudado y me encontró, no pensé volverlo a ver ya le había echado tierrita, estaba descansando cuando mi mamá me despertó y me dio la sorpresa, cruzamos palabras de todo un poco me comentó sus logros en este tiempo de ausencia, mi sorpresa fue encontrarlo es estado de total opulencia tan breve, su vida ya estaba arreglada tanto personal y profesionalmente, por mi parte ya tenía novio, mi forma de comunicarme con él cambió, se dio cuenta y aunque nunca le dije que estaba con novio mi actitud frente a él fue distinta que nunca más me lo volví a cruzar.
Finalmente Ju, el último de mis jotas es un amigo que lo fui perdiendo con el tiempo, obviamente nuestras preferencias fueron otras, yo la verdad me incliné al arte y a las letras, él a la mecánica, totalmente diferentes, fue mi primer amigo cuando llegué a este lugar, era el ex de una conocida, su relación no funcionó; yo era una suerte de sacerdotisa, pero no pasé de eso, él se hizo ilusiones, yo no dí mi brazo a torcer, dejé de verlo para no agrandar esta situación, pero cada que me lo encuentro siento que el tiene atribuciones conmigo como si yo alguna vez le hubiera dado esperanzas, obviamente le pongo el parche para que se ubique y deje de ver cosas donde no hay, de Ju rescato su buen carácter, espero que tenga una novia que lo haga feliz él tiene para dar mucho amor.
Si es que tengo que resumir toda esta historia llegaría a una sola conclusión: las jotas de mi vida fueron eso: jotas, sea cual fuere el contexto siempre jodieron en algo mi existencia; algunos breves otros más intensos pero todos hacen alusión a la primera letra de su nombre. A todos sin excepción los recuerdo siempre por todas las cosas que me hicieron sean buenas o malas por eso les deseo todo lo mejor y que lleguen más jotas a mi vida.
Canción para recordar: Coti - Otra vez
Las despedidas son a veces necesarias
¿Quién no se ha despedido de alguien alguna vez? Todos siempre decimos adiós a alguien (y porque no, a algo) en nuestra vida, y es que hay personas que se despiden muy a menudo –como yo- y otros que se despiden poco, sin embargo la sensación es intensa.
Particularmente las despedidas ya son parte inherente de mi vida, desde muy pequeña comencé a despedirme, no culpo a mis padres pues nuestras necesidades han sido otras, siempre estamos en mudanza y las veces que conseguí amigos siempre los perdía, por el tiempo y la distancia, de ellos solo recuerdos de los juegos que solíamos jugar.
No solamente me he despedido de mis vecinos-amigos, añado en esta lista a mis compañeros del colegio, la prepa, la universidad, compañeros de trabajo, también me he despedido de los que fueron en ese entonces las personas con las que ilusamente pensé compartiría algo más que amistad (algunos en silencio, otros furtivos) y que con pena tuve que decir adiós o hasta nunca. En algunos casos fue un alivio, en otros mucha congoja, aunque a mi lado racional le cueste creer que son necesarias.
Y es así que hoy - una vez más- me despediré de un buen amigo, al cual conocí en la prepa (Porque considero que mis buenos amigos los encontré allí, así como también en la universidad). El es un buen chico, estoy orgullosa de tenerlo como mi amigo, con él compartí momentos de alegrías, sana diversión, es más puedo jurar en cada año que pasaba corroboraba mi metamorfosis volviéndome más sociable en cultura alcohólica, las veces que nos encontrábamos en msgr siempre me corregía (espero que lo sigas haciendo) mis barbarismos, siempre hay algo que aprender con él, cada conversa una cita textual, o una canción, gustos parecidos en materia de música, el maestro Andrelo con su pasemos a otro tema, Jorge Drexler y su canción antropocéntrica todo se transforma, Sabina cuando tu ebrio me decías nuestro amor fue lo que duró dos cubos de hielo en una copa de wisky on the rocks o para quienes detestan a Alexs Synteck y el bendito tu corazón - nos encanta y eso es lo que me importa- el cine recomendado en el cultural, las pelas de Wan Kar Wai (Lamento si está mal escrito que roche) que hasta ahora no puedo ir a polvos a comprar, el libro de Kafka que me prestaste y que te devolví a la semana de haberlo leído, cada cumple de nuestras amigas Grisell y Vivita (Sorry Vivi, no pude este año ir a tu cumple) cuando coordinábamos la espera en la Municipalidad de los Olivos City, sentado cerca de la pileta cuando aún el celular era una herramienta necesaria para ti, los reencuentros pre y post navideños, ad portas de recibir cada nuevo año, con cebichada, gaseosa, vino, tacos, cervecitas y helado. Conociste al pretendiente que tuve en la prepa sí, el gordo César, hermano de César, a los dos enamorados que tuve, el aniversario de Lima y mi ex de por medio (Aún recuerdo que con chela en mano cuando me dijiste: Pucha Fiore, debiste decirme que te encontrarías con tu ex para traer a una amiga. Nunca conociste mi casa ni yo la tuya, tampoco fuiste a mi cumple cuando te invité (pero comprendo tus ajetreos amigo, en serio, tú sabes que yo no soy resentida). Nunca fui de viaje contigo fácil hubiera sido un cague de risa, pero bueno el tiempo ya pasó y parece que fue ayer cuando entraba con mi botella de Gatorade al salón y tú me odiabas por lo posera que era. Para colmo te sentabas atrás mío, y así como me odiaste al principio sé que ahora me estimas tanto como yo a ti, déjame decirte que tú siempre tan estratégico, sino preguntemos a Grisell - que puede dar fe de eso- recuerdo cuando fue tu cumple y yo en mi más completa mojigatería detestaba los botes -porque allí te escapabas después de las clases- pero era tu cumple y en ese baño público-la similitud - nos divertimos mucho, bailando el tuta tuta ( risas ), con la loca de Juliana, Vivita que no se queda atrás y el resto de compañeros, hay amigo si tuviera que decir algo en una sola palabra te diría Gonta forever.
Hoy que nos despedimos de ti, tus verdaderos amigos académicos, comiendo un parrillada que sé que tanto extrañarás, esperando a la tardona de Grisell (jaja, amiga no te piques tú sabes que te quiero muchito) recordando tantas cositas de antaño como cuando nos decías: no voy a franquicias, así como también conocer tu lado amatorio – porque estás re enamorado- y me parece genial que te encuentres en esta fase tan fantástica, riendo y bebiendo, yo con mis chistes y voz de fantasy (risas), Vivi con las fotos que inicialmente descartaste pero luego corroborando tu lado posero, cantando unas canciones de Jorge Drexler, camino a Sergio’s, Grisell escuchando nuestros gallos, Beber con frío, porque se olvidó su casaca; con sueño y todo déjame decirte que este último día que te vi – físicamente- la pasé tan bien como cuando nos encontrábamos inicialmente.
Por eso ahora que ya está confirmado tu viaje, y que físicamente ya no estarás – porque es más fácil saber que estás en Las Delicias que a miles de kilómetros- y es que cuando me lo dijiste, no pude evitar una lagrimita, que te vas el quince por la mañana y aunque no esté despidiéndote el último día, sé que estarás muy bien, quien sabe tal vez ese es tu destino; me prometiste cartearme a puño y letra como en antaño, me prometiste también fotos del mar mediterráneo, espero que no perdamos el contacto y te pueda encontrar en línea, y por qué no algún día ir a visitarte en donde estés; sé que tendrías mucho que mostrarme y enseñarme, Italia es un país muy bonito, estoy convencida que te irá muy bien, lo único que me queda decirte mi querido amigo Erick es buena suerte y hasta luego!
Particularmente las despedidas ya son parte inherente de mi vida, desde muy pequeña comencé a despedirme, no culpo a mis padres pues nuestras necesidades han sido otras, siempre estamos en mudanza y las veces que conseguí amigos siempre los perdía, por el tiempo y la distancia, de ellos solo recuerdos de los juegos que solíamos jugar.
No solamente me he despedido de mis vecinos-amigos, añado en esta lista a mis compañeros del colegio, la prepa, la universidad, compañeros de trabajo, también me he despedido de los que fueron en ese entonces las personas con las que ilusamente pensé compartiría algo más que amistad (algunos en silencio, otros furtivos) y que con pena tuve que decir adiós o hasta nunca. En algunos casos fue un alivio, en otros mucha congoja, aunque a mi lado racional le cueste creer que son necesarias.
Y es así que hoy - una vez más- me despediré de un buen amigo, al cual conocí en la prepa (Porque considero que mis buenos amigos los encontré allí, así como también en la universidad). El es un buen chico, estoy orgullosa de tenerlo como mi amigo, con él compartí momentos de alegrías, sana diversión, es más puedo jurar en cada año que pasaba corroboraba mi metamorfosis volviéndome más sociable en cultura alcohólica, las veces que nos encontrábamos en msgr siempre me corregía (espero que lo sigas haciendo) mis barbarismos, siempre hay algo que aprender con él, cada conversa una cita textual, o una canción, gustos parecidos en materia de música, el maestro Andrelo con su pasemos a otro tema, Jorge Drexler y su canción antropocéntrica todo se transforma, Sabina cuando tu ebrio me decías nuestro amor fue lo que duró dos cubos de hielo en una copa de wisky on the rocks o para quienes detestan a Alexs Synteck y el bendito tu corazón - nos encanta y eso es lo que me importa- el cine recomendado en el cultural, las pelas de Wan Kar Wai (Lamento si está mal escrito que roche) que hasta ahora no puedo ir a polvos a comprar, el libro de Kafka que me prestaste y que te devolví a la semana de haberlo leído, cada cumple de nuestras amigas Grisell y Vivita (Sorry Vivi, no pude este año ir a tu cumple) cuando coordinábamos la espera en la Municipalidad de los Olivos City, sentado cerca de la pileta cuando aún el celular era una herramienta necesaria para ti, los reencuentros pre y post navideños, ad portas de recibir cada nuevo año, con cebichada, gaseosa, vino, tacos, cervecitas y helado. Conociste al pretendiente que tuve en la prepa sí, el gordo César, hermano de César, a los dos enamorados que tuve, el aniversario de Lima y mi ex de por medio (Aún recuerdo que con chela en mano cuando me dijiste: Pucha Fiore, debiste decirme que te encontrarías con tu ex para traer a una amiga. Nunca conociste mi casa ni yo la tuya, tampoco fuiste a mi cumple cuando te invité (pero comprendo tus ajetreos amigo, en serio, tú sabes que yo no soy resentida). Nunca fui de viaje contigo fácil hubiera sido un cague de risa, pero bueno el tiempo ya pasó y parece que fue ayer cuando entraba con mi botella de Gatorade al salón y tú me odiabas por lo posera que era. Para colmo te sentabas atrás mío, y así como me odiaste al principio sé que ahora me estimas tanto como yo a ti, déjame decirte que tú siempre tan estratégico, sino preguntemos a Grisell - que puede dar fe de eso- recuerdo cuando fue tu cumple y yo en mi más completa mojigatería detestaba los botes -porque allí te escapabas después de las clases- pero era tu cumple y en ese baño público-la similitud - nos divertimos mucho, bailando el tuta tuta ( risas ), con la loca de Juliana, Vivita que no se queda atrás y el resto de compañeros, hay amigo si tuviera que decir algo en una sola palabra te diría Gonta forever.
Hoy que nos despedimos de ti, tus verdaderos amigos académicos, comiendo un parrillada que sé que tanto extrañarás, esperando a la tardona de Grisell (jaja, amiga no te piques tú sabes que te quiero muchito) recordando tantas cositas de antaño como cuando nos decías: no voy a franquicias, así como también conocer tu lado amatorio – porque estás re enamorado- y me parece genial que te encuentres en esta fase tan fantástica, riendo y bebiendo, yo con mis chistes y voz de fantasy (risas), Vivi con las fotos que inicialmente descartaste pero luego corroborando tu lado posero, cantando unas canciones de Jorge Drexler, camino a Sergio’s, Grisell escuchando nuestros gallos, Beber con frío, porque se olvidó su casaca; con sueño y todo déjame decirte que este último día que te vi – físicamente- la pasé tan bien como cuando nos encontrábamos inicialmente.
Por eso ahora que ya está confirmado tu viaje, y que físicamente ya no estarás – porque es más fácil saber que estás en Las Delicias que a miles de kilómetros- y es que cuando me lo dijiste, no pude evitar una lagrimita, que te vas el quince por la mañana y aunque no esté despidiéndote el último día, sé que estarás muy bien, quien sabe tal vez ese es tu destino; me prometiste cartearme a puño y letra como en antaño, me prometiste también fotos del mar mediterráneo, espero que no perdamos el contacto y te pueda encontrar en línea, y por qué no algún día ir a visitarte en donde estés; sé que tendrías mucho que mostrarme y enseñarme, Italia es un país muy bonito, estoy convencida que te irá muy bien, lo único que me queda decirte mi querido amigo Erick es buena suerte y hasta luego!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)