Hoy amanecì recontra hùmeda, es verano lo sè, pero sucede que en ocasiones -casi raras- suelo amanecer de esta manera, a lo que voy: Hoy soñè contigo y no sabìa -hasta este momento- como explicarlo.
Ahora bien este dìa fuiste el causante de que mi cotidiana sequìa se vea alborata por tal fenòmeno y es que te sentì tan cerca de mi, que contè hasta el ùltimo segundo para que no te vayas. Yo estaba a tu espera, de pronto te apareciste en medio de la lluvia con el pecho desnudo, tus petacas caìan en direcciòn a mi puerta , te veìa por la ventana viendo como dejabas caer la lluvia, sin protegerte, te invitè a pasar y te brindè una taza de anìs, te miraba tan asombrada como tu llegada, conversamos de no se què cosa; mi casa era diferente a la que habito, era una casa de invierno cual lluvia no escapa y resbala sobre el tejado, una suerte de sueño melancòlico, nostàlgico, con una pizca de complicidad que tù y yo recreàbamos, fumamos tantos cigarrillos que de inhalar respiramos el mismo anhelo; la figura era la siguiente: Estaba felìz por tu llegada querìa pasar todo el tiempo contigo, besarte hasta que me quede sin aliento, respirar tu aire, calentarme en tu cuerpo, mirarte y sentirme ciega, escuchar tu voz como melodìa, tocarte el rostro y dibujarte hasta terminar haciento cositas que estàn prohibidas - en mi casa-
No imaginas la sensaciòn que sentì que tambièn en sueños -estoy ilusionada- segùn mi sueño ya èramos algo màs que lo que somos ahora, claramente di cuenta que me haces falta.
Y en silencio , tristemente en silencio quedè atrapada en la imàgen que de a pocos se iba desvaneciendo, no querìa despertarme, empecè a levantarme y sòlo me quedò una pensar què puedes estar haciendo, tal vez almorzando, durmiendo, no sè algo productivo -me imagino- Me hiciste sonreir tan temprano, que mi pereza tuvo descanso.
Me fui a trabajar, no me fue mal, ahora espero volver a soñar contigo deseando -te- volver a rememorar aquel sueño tan real para mì.
No hay comentarios:
Publicar un comentario