sábado, 9 de enero de 2010

Las despedidas son a veces necesarias

¿Quién no se ha despedido de alguien alguna vez? Todos siempre decimos adiós a alguien (y porque no, a algo) en nuestra vida, y es que hay personas que se despiden muy a menudo –como yo- y otros que se despiden poco, sin embargo la sensación es intensa.

Particularmente las despedidas ya son parte inherente de mi vida, desde muy pequeña comencé a despedirme, no culpo a mis padres pues nuestras necesidades han sido otras, siempre estamos en mudanza y las veces que conseguí amigos siempre los perdía, por el tiempo y la distancia, de ellos solo recuerdos de los juegos que solíamos jugar.

No solamente me he despedido de mis vecinos-amigos, añado en esta lista a mis compañeros del colegio, la prepa, la universidad, compañeros de trabajo, también me he despedido de los que fueron en ese entonces las personas con las que ilusamente pensé compartiría algo más que amistad (algunos en silencio, otros furtivos) y que con pena tuve que decir adiós o hasta nunca. En algunos casos fue un alivio, en otros mucha congoja, aunque a mi lado racional le cueste creer que son necesarias.

Y es así que hoy - una vez más- me despediré de un buen amigo, al cual conocí en la prepa (Porque considero que mis buenos amigos los encontré allí, así como también en la universidad). El es un buen chico, estoy orgullosa de tenerlo como mi amigo, con él compartí momentos de alegrías, sana diversión, es más puedo jurar en cada año que pasaba corroboraba mi metamorfosis volviéndome más sociable en cultura alcohólica, las veces que nos encontrábamos en msgr siempre me corregía (espero que lo sigas haciendo) mis barbarismos, siempre hay algo que aprender con él, cada conversa una cita textual, o una canción, gustos parecidos en materia de música, el maestro Andrelo con su pasemos a otro tema, Jorge Drexler y su canción antropocéntrica todo se transforma, Sabina cuando tu ebrio me decías nuestro amor fue lo que duró dos cubos de hielo en una copa de wisky on the rocks o para quienes detestan a Alexs Synteck y el bendito tu corazón - nos encanta y eso es lo que me importa- el cine recomendado en el cultural, las pelas de Wan Kar Wai (Lamento si está mal escrito que roche) que hasta ahora no puedo ir a polvos a comprar, el libro de Kafka que me prestaste y que te devolví a la semana de haberlo leído, cada cumple de nuestras amigas Grisell y Vivita (Sorry Vivi, no pude este año ir a tu cumple) cuando coordinábamos la espera en la Municipalidad de los Olivos City, sentado cerca de la pileta cuando aún el celular era una herramienta necesaria para ti, los reencuentros pre y post navideños, ad portas de recibir cada nuevo año, con cebichada, gaseosa, vino, tacos, cervecitas y helado. Conociste al pretendiente que tuve en la prepa sí, el gordo César, hermano de César, a los dos enamorados que tuve, el aniversario de Lima y mi ex de por medio (Aún recuerdo que con chela en mano cuando me dijiste: Pucha Fiore, debiste decirme que te encontrarías con tu ex para traer a una amiga. Nunca conociste mi casa ni yo la tuya, tampoco fuiste a mi cumple cuando te invité (pero comprendo tus ajetreos amigo, en serio, tú sabes que yo no soy resentida). Nunca fui de viaje contigo fácil hubiera sido un cague de risa, pero bueno el tiempo ya pasó y parece que fue ayer cuando entraba con mi botella de Gatorade al salón y tú me odiabas por lo posera que era. Para colmo te sentabas atrás mío, y así como me odiaste al principio sé que ahora me estimas tanto como yo a ti, déjame decirte que tú siempre tan estratégico, sino preguntemos a Grisell - que puede dar fe de eso- recuerdo cuando fue tu cumple y yo en mi más completa mojigatería detestaba los botes -porque allí te escapabas después de las clases- pero era tu cumple y en ese baño público-la similitud - nos divertimos mucho, bailando el tuta tuta ( risas ), con la loca de Juliana, Vivita que no se queda atrás y el resto de compañeros, hay amigo si tuviera que decir algo en una sola palabra te diría Gonta forever.

Hoy que nos despedimos de ti, tus verdaderos amigos académicos, comiendo un parrillada que sé que tanto extrañarás, esperando a la tardona de Grisell (jaja, amiga no te piques tú sabes que te quiero muchito) recordando tantas cositas de antaño como cuando nos decías: no voy a franquicias, así como también conocer tu lado amatorio – porque estás re enamorado- y me parece genial que te encuentres en esta fase tan fantástica, riendo y bebiendo, yo con mis chistes y voz de fantasy (risas), Vivi con las fotos que inicialmente descartaste pero luego corroborando tu lado posero, cantando unas canciones de Jorge Drexler, camino a Sergio’s, Grisell escuchando nuestros gallos, Beber con frío, porque se olvidó su casaca; con sueño y todo déjame decirte que este último día que te vi – físicamente- la pasé tan bien como cuando nos encontrábamos inicialmente.

Por eso ahora que ya está confirmado tu viaje, y que físicamente ya no estarás – porque es más fácil saber que estás en Las Delicias que a miles de kilómetros- y es que cuando me lo dijiste, no pude evitar una lagrimita, que te vas el quince por la mañana y aunque no esté despidiéndote el último día, sé que estarás muy bien, quien sabe tal vez ese es tu destino; me prometiste cartearme a puño y letra como en antaño, me prometiste también fotos del mar mediterráneo, espero que no perdamos el contacto y te pueda encontrar en línea, y por qué no algún día ir a visitarte en donde estés; sé que tendrías mucho que mostrarme y enseñarme, Italia es un país muy bonito, estoy convencida que te irá muy bien, lo único que me queda decirte mi querido amigo Erick es buena suerte y hasta luego!

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